“Me instalé en Nueva Orleans poco después de la catástrofe. Nada más llegar, empecé a rodar la devastación que había dejado tras de sí y fui consciente por primera vez en mi vida de hasta qué punto vivimos en una falsa idea de confort porque por mucho que avancemos y nos civilicemos siempre habrá algo más poderoso que nosotros, la naturaleza. En las ciudades hemos perdido ese contacto directo con ella y me impresionó conocer a esa gente que vive en el delta del Misisipi, no muy lejos de Nueva Orleans, en un lugar que ellos llaman el fin del mundo y que nos conduce hacia ese primitivismo en el que la vida humana estaba marcada por los ciclos naturales y no la tecnología”
Benh Zeitlin
No me gustaba tanto una ópera prima desde Un chien andalou.
Se puede hacer cine sin un gran estudio
detrás, con un presupuesto limitado, con intérpretes no profesionales, sin
grandes nombres apadrinándola y conseguir que ese cine sorprenda y deslumbre
allá dónde va. Lo consigue tratando temas trascendentales como la libertad del
individuo, el poder de decisión, la infancia, la emancipación, el arraigo, etc.
